1)
Ajuste la camisa sobre la ranura
existente en el soporte y átela
firmemente con nudo ciego.
2) Corte las puntas
excedentes del hilo, pués las puntas soltas pueden
provocar orifícios en las camisas, lo que causará
un super-calentamiento de
la lámpara. Distribua el tejido de la camisa
uniformemente alrededor del
borde del soporte.
3) Encienda un fósforo
y leve la llama a la parte inferior de la camisa
hasta que la misma queme totalmente, transformándose
en gris blanca.
Después de la quema, la camisa quedará
extremamente débil. Para evitar su
daño, no la toque, ni deje que ningun soplo de
viento la alcanze.
4) Remonte la lámpara
(vidrio, traviesa de acero, perilla fijador, tapa y
alza) y después, introduzca una llama a través
de uno de los orifícios de la
base de la lámpara, abriendo entonces la llave
de paso del gas. Ajuste el
aire primário, girando el anillo de reglaje hasta
alcanzar mayor
luminosidad.
5) Al terminar la operación,
limpe la superficie de la mesa. |